Destilación de aceites esenciales

La destilación

La mayoría de aceites esenciales se obtiene por destilación con vapor de agua, sin desincrustantes químicos y a baja presión.

El procedimiento consiste en hacer pasar el vapor de agua por una cuba llena de plantas aromáticas.

  • El vapor de agua extrae la esencia de la planta y se forma una mezcla gaseosa homogénea.
  • A la salida de la cuba y bajo presión controlada, el vapor de agua enriquecido con el aceite esencial, atraviesa un serpentín y se condensa.
  • El líquido se vierte en el decantador (esenciero).
  • El aceite esencial flota sobre el agua de destilación (hidrolato) debido a su menor densidad (< 1), y se recoge por decantación.

Criterios para una buena destilación

Para obtener un aceite esencial de primera calidad se deben respetar los siguientes criterios:

  • El alambique: debe ser de acero inoxidable, ya que el cobre y el hierro pueden formar óxidos. (ver sección alambiques)
  • Baja presión: la destilación debe llevarse a cabo a baja presión, entre 0.05 y 0.10 bar, ya que las altas presiones producen sobreoxidaciones. De este modo, el color del aceite esencial de tomillo común en plena floración, varía de rojo claro a rojo pardo al elevar la presión.
  • Duración de la destilación: Debe ser prolongada para poder recoger la totalidad de las moléculas aromáticas, es decir el conjunto de las fracciones de “cabeza”, de “centro” o de “cola”. Por ejemplo: las tres cuartas partes del aceite esencial de tomillo común se extraen durante los primeros treinta minutos, pero hacen falta de sesenta a ochenta minutos más para extraer la totalidad de los fenoles lentos. Los destiladores cobran por kilogramo de aceite esencial, motivo por el que ciertos productores destilan a alta presión y suspenden la destilación después de los 25 – 30 minutos rentables. A menudo, dichos aceites se rectifican, es decir, se vuelven a destilar para purificar compuestos no deseables (debidos a puntos de ebullición más elevados), y para concentrar los compuestos más burdo. Este procedimiento da como resultado aceites esenciales decolorados, con un olor más basto, con propiedades distintas y con efectos nocivos incrementados. Así, un aceite esencial de eucalipto rectificado podrá contener hasta el 80% de eucaliptol, pero será más irritante para los bronquios que un aceite esencial “completo”, que contiene el 60%.
  • El agua: el agua utilizada debe provenir de una fuente poco o nada calcárea para evitar tener que recurrir a desincrustantes químicos.
  • Almacenamiento y conservación: después de la destilación, los aceites esenciales se deben filtrar, y almacenar en cubas herméticas estables en una bodega fresca. Se deben embotellar únicamente en frascos de vidrio opaco marrón o azul para asegurar su conservación al resguardo de la luz y el oxígeno.

Rendimientos

Para obtener 1kg de aceite esencial se necesita

  • 7 Kg de botones florales de Clavo de olor – Eugenia caryophyllus
  • 50 Kg de Lavandín – Lavandula burnatii, clon reydovan
  • 150 Kg de Espliego – Lavandula angustifolia ssp angustifolia
  • 1 tonelada de Siempreviva amarilla (Hélichryse italiano) – Helichrysum italicum ssp serotinum
  • 4 toneladas de pétalos de Rosa de Damasco – Rosa damascena.
  • 5 a 10 toneladas de melisa – Melissa officinalis.

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